Confianza y funcionalidad para tu sonrisa con un método probado
En nuestra clínica también estamos especializados en tratamientos de ortodoncia convencional para corregir la posición de los dientes y la mordida, mejorando tanto la estética como la funcionalidad de tu sonrisa. Nuestro equipo de especialistas tiene amplia experiencia, está formado en las técnicas modernas de ortodoncia y trabaja con los mejores materiales.
La ortodoncia convencional es una opción muy efectiva para alinear los dientes en casos más complejos, donde es necesario mover varios dientes o corregir las mordidas con mayor precisión. Trabajamos con brackets metálicos, cerámicos o autoligados y te guiamos paso a paso para que el proceso sea cómodo, claro y adaptado a ti.

¿Por qué elegir nuestra ortodoncia convencional?
¿En qué consiste el tratamiento?
Antes de comenzar el tratamiento, te explicamos cada fase para que participes de forma activa y sepas qué esperar en cada momento. Nuestro objetivo es que entiendas el proceso y te sientas acompañado de principio a fin.
Paso 1. Valoración inicial. Realizamos una exploración completa, con examen clínico, radiografías y registro de la mordida. Con toda esta información elaboramos un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento totalmente personalizado.
Paso 2. Colocación de los brackets. Instalamos los aparatos (brackets y arcos) adaptados a tu caso. Te explicamos cómo cuidarlos, cómo mantener una buena higiene y qué pequeñas molestias puedes notar los primeros días.
Paso 3. Ajustes periódicos. Durante el tratamiento, programamos revisiones regulares para realizar ajustes en los arcos y controlar la evolución. Estos ajustes son fundamentales para guiar el movimiento de los dientes de forma segura y progresiva.
Paso 4. Retirada de los aparatos. Una vez alcanzada la alineación deseada, retiramos los brackets y evaluamos los resultados finales para asegurarnos de que tu sonrisa esté equilibrada y funcional.
Paso 5. Colocación de retenedores. Para mantener el resultado a largo plazo, colocamos retenedores personalizados que ayudan a estabilizar los dientes en su nueva posición. Te indicamos cómo cuidarlos y con qué frecuencia usarlos.
Tipos de ortodoncia convencional
- Brackets metálicos tradicionales: son los más usados y eficaces para una amplia variedad de casos. Resisten bien los movimientos más exigentes y ofrecen buena relación eficacia/precio.
- Brackets de cerámica o estéticos: permiten obtener resultados similares a los metálicos, pero con mayor discreción. Son una excelente opción para quienes buscan una ortodoncia con menor impacto visual.
- Sistemas autoligados: utilizan mecanismos que reducen la fricción y, en muchos casos, permiten citas menos frecuentes o tiempos algo más reducidos.
- Aparatos funcionales o en etapas iniciales: en niños o adolescentes, en los que aún se está desarrollando la estructura ósea, pueden utilizarse aparatos que guían crecimiento y posición antes de los brackets definitivos.
Beneficios que notarás
- Mejor alineación y estética dental: tendrás una sonrisa armoniosa, sin apiñamientos ni espacios irregulares.
- Mejora funcional de la mordida: masticarás mejor, hablarás con claridad y evitarás desgaste o molestias en dientes y encías.
- Salud oral a largo plazo: al alinear correctamente tus dientes, facilitamos la higiene y evitamos problemas dérmicos o periodontales asociados.
- Más confianza y comodidad social: al recuperar una sonrisa alineada, mejora tu autoestima y tu seguridad en interacciones personales y profesionales.
- Variedad de opciones adaptadas a ti: según tu edad, estilo de vida o prioridad estética, elegimos el sistema más adecuado.
¿Para quién es la ortodoncia convencional?
Este tratamiento se recomienda cuando hay maloclusiones moderadas o severas (sobremordida, mordida cruzada, apiñamientos, dientes muy girados) que precisan un control preciso y continuo del movimiento dental.
También es adecuada para adolescentes y adultos que buscan una solución robusta, aunque no siempre es la mejor opción, si buscas máxima discreción (en ese caso, valoraríamos también ortodoncia invisible).
Tras una revisión, nuestro equipo te dirá cuál es la mejor opción teniendo en cuenta tu salud bucodental, edad, tiempo disponible y expectativas.
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Preguntas frecuentes
Cada paciente es distinto, pero normalmente la sensación inicial es de ligera presión o molestia durante los primeros días tras colocar los aparatos. Esta molestia disminuye pronto y es manejable con analgésicos suaves si es necesario. Además, te explicamos cómo cuidarte para que el proceso sea lo más cómodo posible.
Generalmente citas cada 4-8 semanas para ajustes, aunque esto depende del sistema y de cómo evoluciona tu tratamiento. Nuestro objetivo es que las visitas sean eficientes y con buen resultado.
La duración varía según la complejidad de tu caso: habitualmente entre 12 y 24 meses. En jóvenes podría reducirse y en tratamientos más complejos puede prolongarse un poco más. En la consulta te daremos una estimación personalizada.
El precio depende del tipo de brackets, duración del tratamiento y complejidad. En tu primera cita realizamos una valoración y te daremos un presupuesto personalizado sin compromiso, con posibles opciones de financiación.
¿Quieres mejorar tu sonrisa?
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